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Negocios

Cubanos divididos tras cierre comedores para empleados públicos

LA HABANA (Reuters) - Los cubanos tenían el jueves opiniones divididas tras el cierre de comedores estatales en cuatro ministerios, una medida que podría extenderse a todo el país en el 2010 como parte del drástico recorte de gastos emprendido por el presidente Raúl Castro.

La medida, anunciada la semana pasada, busca hacer frente a los efectos de la crisis económica global que está golpeando a la isla.

“Hay criterios diferentes. Hay quienes dicen que sí y están de acuerdo. Otros dicen que es una preocupación más para el trabajador”, dijo Digna Rodríguez, empleada del Ministerio de Economía y Planificación.

El experimento se aplica a partir del jueves en los ministerios de Trabajo, Finanzas y Precios, Comercio Interior y Economía y Planificación. Los trabajadores de estas entidades vieron desaparecer el servicio de comedor y a cambio recibirán 15 pesos diarios, equivalente a unos 70 centavos dólar.

“Traje un pan y refresco. El almuerzo lo vamos a extrañar muchísimo”, admitió Rodríguez, aludiendo a uno de los subsidios que recibe desde que comenzó a trabajar.

En Cuba, más de 3,5 millones de personas acuden en cada jornada a los 24.700 comedores obreros del país, lo cual es un considerable gasto para el Estado por los elevados precios de los insumos en el mercado internacional.

El Gobierno dijo la semana pasada que el costo del servicio subsidiado de comedores sobrepasa los 350 millones de dólares anuales, cifra que incluye sólo cuatro productos: arroz, aceite, granos y cárnicos.

“La situación económica es muy difícil y el país no puede continuar con estas gratuidades”, dijo Raúl Rodríguez, un funcionario del Ministerio de Economía.

FRENAR ROBO Y DESPILFARRO

Raúl Castro, que reemplazó hace 18 meses en la presidencia a su hermano enfermo Fidel, está enfocado en la reducción de las importaciones y la eliminación de gratuidades y servicios que han sido fuertemente subsidiados por el Estado durante décadas.

Hay subsidios para prestaciones sociales que “son poco eficaces o, peor aún, hacen que algunos no sientan la necesidad de trabajar”, dijo Raúl Castro en agosto a los diputados en el Parlamento.

La nueva medida, con carácter “experimental”, busca frenar el robo, el despilfarro y la ineficiencia. Según cálculos oficiales, al menos el 20 por ciento de las toneladas de alimentos para los comedores son robadas y sirven para engordar el mercado negro.

“El almuerzo de un día a un trabajador le cuesta al Estado aproximadamente 40 centavos de dólares, que el país gasta para importar esos productos”, dijo el jueves Ariel Terrero, experto en temas económicos a la televisión estatal.

El Gobierno redujo este año las importaciones en un 30 por ciento y los presupuestos locales en alrededor de un 10 por ciento. Además, recortó su proyección de crecimiento económico a un 1,7 por ciento desde el 6 por ciento para el 2009.

El salario promedio mensual de los cubanos es de unos 420 pesos, menos de 20 dólares. En cambio, reciben una canasta básica subsidiada y servicios gratuitos de salud y educación.

“Unos prefieren el almuerzo, otros el dinero. Siempre hay quien no esté conforme, pero no es para asustarse”, dijo Arlen Morales, una sindicalista del Ministerio de Economía, poco antes de almorzar una ensalada de verduras y un perro caliente.

(nelson.acosta@thomsonreuters.com + 53 7 833 3145. Mesa de edición en español: +562 4374416))

REUTERS NAB RT LEA/

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